Borrachos... qué recuerdos!

No, no, que nadie lo entienda mal... Estos borrachos son unos bollitos deliciosos, con sabor a vainilla, que hemos adorado todos en mi casa cuando eramos niños y ahora. Supongo que el nombre será por el poco de vino blanco que llevan. Mi madre no los hacia mucho, pero si los hacia nos volviamos locos. Nunca he visto unos iguales en ninguna pasteleria ni libro. Tampoco sé el origen cierto. Sí que la receta se la dió a mi madre una vecina francesa que habia vivido en Àfrica.



En cualquier caso, esta especie de rosquilla con forma enrollada, es deliciosa. Y su forma es la mejor: tienen una parte más jugosa y una más crujiente. Y una cobertura, entre almíbar y glaseado, con sabor a vainilla... mmmm. Estan mejor al dia siguiente, y pueden aguantar hasta 15 días (dice mi receta antigua). Pero, vamos, suerte si duran un día!.



ingredientes, para unas 30 u:
2 huevos
125 ml. de vino blanco
125 ml. de aceite de cacahuete (le he puesto girasol con dos cucharadas de aceite de sésamo)
4 cuchdas. de azúcar (unos 60 ml.)
una pizca de sal
1 sobre de levadura Royal (16 gr.)
harina la que admita, que viene a ser unos 500 gr.
para el glaseado:
250 gr. de azúcar
100 ml. de agua
una vaina de vainilla

Batir un poco los huevos con el vino, el aceite, el azúcar y la pizca de sal. Añadir casi toda la harina, mejor tamizada, junto a la levadura Royal,  mezclando, primero con una cuchara y luego con la mano. Añadir más o menos harina, justo para que la masa se pueda formar.

Coger un pellizco de masa del tamaño de una nuez grande. Dar forma de bola entre las manos, luego de tira, doblar y enrollar. Yo los he ido poniendo en grupos de 4 o 5 sobre una bolsita de plástico o un rectángulo de papel de cocina, para coger el papel en la mano y poderlos poner a freir más cómodamente.




Poner aceite de girasol en un cazo medio (también puede ser una sarten honda) de forma que los borrachos no lleguen a tocar el fondo. Ir friendo por tandas, dándoles la vuelta varias veces, hasta que se doren sin quemarse. Cuidado con los que queden muy gorditos, dejar que se hagan bien, para que no quede la masa cruda. Ir ajustando el fuego. Se hinchan bastante. Sacar a un plato con papel de cocina para que absorva el aceite sobrente, aunque no absorven mucho.




Cuando estén todos fritos, preparar el almíbar. Poner el azúcar, el agua i el raspado del interior de la vainilla a fuego medio. No remover i dejar hervir unos 15 min. para que espese sin que llegue a dorar.



Pasar los borrachos por este almíbar cogiéndolos con unas pinzas de cocina. Dejar enfriar en platos. Cuando estén fríos y el almíbar un poco seco, guardar en una caja hermética.





Comentarios

Entradas populares