Tarta de calabaza y piñones desestructurada

Entiendase la broma... aunque sí es un postre inspirado en una magnífica tarta de vainilla y piñones (semifrío) que solemos comprar.

Aquí está la galleta de las bases de tarta de queso, crema de calabaza y de castaña, helado de vainilla y, como toque crujiente y diferente, los piñones ligeramente garrapiñados.

Es un postre fácil de preparar, ya que lo puedes tener todo hecho de antemano, pero muy atractivo y sabroso.


Esta seria una presentación más sencilla, tipo truffle.


ingredientes:
calabaza asada
crema de Marron glacé (opcional)
piñones garrapiñados de Sergi Roca
galletas Digestive, unas 2 por persona
mantequilla (la cuarta parte del peso de las galletas)
helado de vainilla

preparación:

Todas las preparaciones se pueden hacer el día de antes.

Polvo de galletas: hacer como para la base de una tarta de queso. Se pican las galletas y se añade la mantequilla derretida. Remover y guardar en la nevera, sin compactar.

Crema de calabaza: pasar la calabaza asada y límpia por un rallador. Añadir azúcar al gusto y cocer unos 3 min. al microondas, removiendo cada minuto. Debe quedar un puré que mantenga la forma. Es aproximado siempre con la calabaza, ya que pueden ser más o menos dulces o tener más o menos agua. Poner en una manga pastelera y cerrar con pinzas.

Crema de castañas: se puede hacer, pero yo compré un tarro (Lidl).

Piñones garrapiñados: hacemos un garrapiñado muy ligero y que deja el piñón con sabor muy fresco. Batimos una clara de huevo como para tortilla. Ponemos los piñones en la clara y los escurrimos en un colador (esto es importante). Los pasamos a un plato con azúcar, removemos y los vamos poniendo sobre una placa de horno, separados. Horneamos unos 10 min. a 200º, o hasta que quede la cubierta seca pero poco tostada. Dejamos enfriar sobre la placa y guardamos en un tarro de cristal.

Emplatado: en un plato bonito y grande (los mios eran medianos) ponemos, por este orden, unos puntos grandes de crema de calabaza, unos pequeños de crema de castaña, una tira de tierra de galleta, dos quenelles de helado de vainilla y, por encima, los piñones garrapiñados. También se puede hacer un postre por capas en una copa o cuenco.

Un plus: podriamos añadir un punto espolvoreando el plato con canela.

Si quieres algo más arriesgado: podriamos hacer un aceite con canela y gengibre y poner unos puntitos en el plato, para darle un toque picante. O también de canela, clavo, cardamomo y gengibre, dándole un toque de pan de especias. Otro punto seria cambiar la crema de castañas por unos dados de manzana o pera al vino (tipo Glüwein). Espolvorear otro tipo de galleta o mantecado...

Aunque el sabor del piñón es delicioso y conviene no taparlo.


Comentarios

Entradas populares